AYUDA A TU AMIGO O AMIGA

Cómo ayudar a un amigo, amiga o familiar que tiene problemas con las drogas.

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Síntomas

El consumo de tabaco, alcohol y cannabis, como todas las drogas, puede generar problemas. Cuanto más habitual o compulsivo sea un consumo, mayor riesgo de problemas y de dependencia (adicción) implicará.

Podemos pensar que la persona hace un abuso cuando aparecen algunos de los siguientes síntomas:

 

×  Necesidad de aumentar la cantidad (dosis) para conseguir los mismos efectos que antes. Aparece tolerancia a la sustancia.

 

×  Sentir la necesidad de consumir en momentos y lugares que no están relacionados con la fiesta y el ocio, como, por ejemplo, antes de ir a clase o de ponerse a estudiar, cuando se practica deporte, etc. Se consume más regularmente.

 

×  La persona cambia de grupo de amigos. Es decir, se buscan ambientes donde los demás también consumen y se evitan las amistades que no consumen o lo hacen solo en momentos ocasionales. Así no le dan la chapa sobre su consumo.

 

×  Aparecen consecuencias adversas y antiadaptativas, como pueden ser cambios frecuentes de humor, irritabilidad, estados depresivos, agresividad, desmotivación para realizar actividades distintas a consumir…

 

×  Tener un suministro constante de la droga.

×  Intentos de dejar el consumo y no conseguirlo.

 

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Cómo ayudarlo

02.1 Sé positivo

Es muy frecuente que la persona consumidora niegue que es adicta o dependiente. Por eso, adquiere gran importancia el modo en que nos acercamos a nuestro amigo o amiga.

Busca la forma más asertiva posible: intenta no juzgarla por su consumo ni culparla, puesto que esto hará que recule. En un primer contacto, lo más normal es que la persona que consume intente desviar o evitar la conversación. Si ocurre eso, no te desmotives ni te desanimes. La mejor manera de ayudarla es positivando el discurso: enfocando todo lo positivo que tiene dejar de consumir.

Sé un apoyo emocional para tus amistades y anímalas a cambiar.

 

02.2 Evita las rutinas

Una buena estrategia es evitar las rutinas, lugares y situaciones que han llevado a la persona que consume a hacerlo: el bar donde soléis ir a beber durante el fin de semana; la terraza donde quedáis para tomar un café y fumar algunos cigarrillos, o el parque donde vais a apalancaros al salir del instituto para fumar unos porros.

Otro buen recurso es buscar nuevas actividades que faciliten que la persona consumidora se mantenga ocupada y no eche en falta el consumo. En este caso, el deporte desempeña un papel muy importante.

 

 

02.3 Contacta con nosotros

Si tu amigo o amiga reconoce que su consumo se le está yendo de las manos, pero no sabe cómo dejarlo, puede ser un buen momento para buscar ayuda.

¡Contacta con nosotros!

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Conclusiones

 

Con la ayuda adecuada y apoyo emocional, muchas personas que consumen son capaces de superar sus problemas con las drogas antes de llegar a una fuerte dependencia y a los graves perjuicios que estas pueden ocasionarle.

Por otro lado, otras personas consumidoras solo son capaces de recapacitar cuando han tocado fondo y se encuentran en una situación grave. Nuestro reto es evitar que lleguen a este dramático punto.